Funcionamiento sencillo y no invasivo

Sabemos que quieres disfrutar de un cuerpo libre de grasas innecesarias que dan a tu figura un aspecto diferente a cómo tu te sientes. La búsqueda constante, a través de la tecnología, de la eliminación de cúmulos adiposos ha dado un nuevo fruto: una opción que te recomendamos con la ilusión y la seguridad de unos resultados fantásticos, inmediatos y sin dolor y sin interrupción de tu vida diaria. En Inoqua incorporamos la ultracavitación dentro de nuestros tratamientos corporales para la eliminación de grasas en brazos, muslos abdómen y cadera sin cirugía y con una aparatología de última generación. Te ofrecemos esta tecnología novedosa de alta efectividad para la eliminación de celulitis y grasas localizadas. El resultado final es similar al que puede obtenerse tras someterse a técnicas de intervención quirúrgicas de lipoescultura modeladora. La ultracavitación es una técnica no quirúrgica , indolora y no invasiva que destruye los adipocitos o células grasas basándose en la utilización de ultrasonidos.

El ultracavitador, un aparato similar en su fisonomía y modo de empleo al escáner para realizar ecografías, emite ondas ultrasónicas de alta potencia sobre el área externa de la piel, ejerciendo cambios en la presión del líquido intersticial del tejido. Al ir pasándolo sobre las zonas de interés, produce unas microburbujas (pequeñas cavidades) que implosionan generando ondas que ejercen presión sobre los cúmulos adiposos. La frecuencia específica de las ondas del ultracavitador provoca la rotura de las grasas, que son liberadas en forma de ácidos grasos y glicerol, sustancias que el cuerpo metaboliza y elimina de forma natural a través del sistema linfático y las vías urinarias. Solo en algunas ocasiones se produce una leve rojez en las zonas de la piel que reciben el ultrasonido, pero desaparece rapidamente.

Comodidad sin un ápice de dolor

La sesiones de Ultracavitación son cómodas y absolutamente indoloras. Es una técnica no invasiva. Durante la aplicación del ultrasonido, tu piel experimentará una sensación de calidez y se mostrará más tersa. Desde la primera sesión y en muy poco tiempo se notan los resultados. Se realiza de dos maneras: o bien infiltrando una solución hipoosmolar, unas cinco sesiones al año , una vez al mes; o bien sin infiltrar, con un mínimo de diez sesiones, realizando aplicaciones semanales. Después de cada tratamiento es necesario realizar prosoterapia para drenar el sistema linfático. Si eliges la ultracavitación sin infiltrar, te recomendamos beber un mínimo de un litro de agua antes de cada sesión.

Sus efectos, visibles de inmediato, son fácilmente potenciables con una dieta equilibrada y la práctica habitual de ejercicio.