Rostro renovado

La microdermoabrasión con punta de diamante es un procedimiento de exfoliación cutánea que se realiza de manera controlada. Esta técnica de aparatología estética permite retirar las células muertas de la superficie de la piel a la vez que promueve la recuperación y el desarrollo de una piel más saludable y de apariencia más juvenil.

Sin marcas ni tratamientos invasivos

Para la realización de una microdermoabrasión con punta de diamante no es preciso ningún tratamiento previo y, además, no deja marcas de ningún tipo, por lo que inmediatamente después del tratamiento podrá seguir con sus rutinas y sus cremas, a lo sumo puede que su rostro esté levemente sonrojado, pero esto no permanecerá más allá de unos minutos.

Efectos inmediatos

El efecto que la microdermoabrasión con punta de diamante tiene sobre la piel se puede ver ya desde la primera sesión. El más visible desde el principio es la suavidad y lozanía de la piel, que se ve radiante y juvenil, limpia y saludable. A medio plazo, después de tres a cuatro sesiones, se van apreciando los resultados si se acerca al empleo de esta técnica para disimular cicatrices o marcas de cualquier tipo.

Para todo tipo de pieles

No es necesario presentar estrías, cicatrices, manchas hipercrómicas debido a la edad, queratosis, etc. Cualquier persona puede someterse a este tratamiento estético ya que además de rejuvenecer la piel, la prepara para la aplicación de activos tópicos, nutrientes, regeneradores, etc.

Todo son ventajas

La microdermoabrasión, aplicada por profesionales como los que forman parte del equipo de Inoqua cuenta con ventajas con respecto a tratamientos como las microdermoabrasiones con cristales, ya que al no haber pequeños elementos que puedan incrustarse en la piel, es un procedimiento muy seguro y totalmente controlado, de modo que prácticamente no existe ningún riesgo durante su aplicación.