Sudar, pero no tanto

La transpiración o sudoración es una función de la piel para mantener constante nuestra temperatura corporal. Sin embargo, la hiperhidrosis o exceso de sudor impredecible e incontrolable puede dificultar las relaciones sociales y laborales de las personas que la padecen.

Se observa, sobre todo, en manos, axilas, pies y región púbica, debido a la alta concentración de glándulas sudoríparas en estas zonas. Aunque se trata de un problema relativamente frecuente que puede generar estrés y ansiedad y a pesar de las limitaciones dentro del campo laboral, académico y social que puede causar la hiperhidrosis, los pacientes lo sufren calladamente y no suelen acudir al dermatólogo cuando se manifiestan los síntomas por primera vez.

Aportando soluciones

Si usted cree que padece exceso de sudoración, conviene que se ponga en manos del equipo médico de Inoqua, estudiaremos su caso de manera pormenorizada y actuaremos en consecuencia. Nuestros tratamientos son médico-dermatológicos, cuyo objetivo es inhibir la secreción de las glándulas sudoríparas.

Tras realizara cada paciente una exhaustiva historia clínica para determinar si está o no indicado el tratamiento, realizaremos una prueba para delimitar la zona de sudoración y abordarla de manera individualizada.

Entonces, mediante microinyecciones con agujas muy finas se administran pequeñas dosis en la zona definida.

Entre las ventajas que tiene este método de eliminación de la sudoración excesiva es que es prácticamente indoloro y que el paciente puede hacer vida normal de forma inmediata.

Resultados

Se ha demostrado científicamente que cerca del 90% de los pacientes después de una única sesión suda mucho menos o nada.

La disminución del sudor empieza a notarse al cabo de dos o tres días de manera progresiva y puede durar entre cuatro meses y un año, dependiendo de las características particulares de cada caso.

En el caso de la hipersudoración axilar, la duración media de los efectos es de unos siete meses.