Efectos increíbles

Los hilos tensores consiguen devolver firmeza al óvalo facial y tensar la piel del cuello con un procedimiento muy sencillo y seguro. Se trata de tejer una especie de malla, un entramado de hilos cruzados que sujetan el tejido facial. Son hilos muy finos de un material reabsorbible y biocompatible, la polidioxanona.

Rejuvenecer desde dentro

Los hilos tensores son capaces de rejuvenecer desde dentro hacia fuera estimulando la piel para formar colágeno nuevo, además de fibroblastos. Esa es una de las mayores ventajas, pues favorecen la formación de colágeno, el responsable de la firmeza de la piel. ¿El resultado? Una piel más elástica y más brillante.

Una de las principales ventajas de este producto es que prácticamente no existen alergias ni rechazos. Además, no se detecta a la palpación y a la vista, y solo necesita mantenimiento a medio plazo. Los resultados, naturales y en armonía con la fisonomía del paciente, se observan desde su aplicación.

¿Mágicos?

Los hilos tensores se llevan años empleando en cirugía cardiaca, por lo que su efectividad está demostrada, y se consideran mágicos porque el material del que están fabricados es capaz de formar tejido de soporte de forma natural al producir colágeno y fibroblastos alrededor del hilo insertado que tensan y redensifican la piel.

El procedimiento de implantación lo realiza el profesional tras un análisis de la piel y dura unos 30 minutos mientras que el tiempo de reabsorción de los hilos es de 6 meses y la duración óptima de resultados es de 12 a 18 meses.

Mejor combinado

Se pueden combinar con otros tratamientos, como toxina botulínica, rellenos, mesoterapia con vitaminas, plasma rico en factores de crecimiento, láser y, por supuesto, cuidados cosméticos.