Nuestro consejo profesional

Las verrugas, conocidas técnicamente con el nombre de papilomas, son crecimientos anormales del tejido epidérmico y dérmico que pueden aparecer, sobre todo en cara, cuello, en el escote, en manos, pies… No tienen capacidad de malignización, y su perjuicio es exclusivamente estético.

En cambio, aunque la mayoría de los lunares son totalmente inofensivos, en algunas ocasiones, pueden convertirse en un tumor canceroso llamado melanoma, por ello conviene observar las modificaciones que estos puedan tener y en el caso de que sea necesario ponerse en manos de un profesional para un estudio más detallado, el cuál determinará si conviene eliminarlos.

Las opciones

En la clínica Inoqua pensamos que cada paciente es único, y como tal requiere un tratamiento totalmente a medida, por ello, tras un estudio previo determinaremos cuál de los tratamientos se ajustan mejor, si la electrocauterización por medio de láser o la cirugía menor, que se efectúa con anestesia local y bisturí.

  • Electrocauterización para lesiones superficiales

    Se quema la lesión, formándose en unos pocos días una pequeña. Pasadas una o dos semana, la costra se caerá semanas y queda debajo la piel nueva. Con el tiempo suele quedar una pequeña señal de un tono algo más claro que la piel circundante, pero que en todo caso queda mucho más estético que la lesión inicial.
  • Extirpación quirúrgica para lesiones más profundas

    En este caso para eliminar la lesión hay que llegar a planos más profundos, y el defecto que queda debe cerrarse con puntos de sutura. Por tanto, queda una pequeña cicatriz.

Los cuidados posteriores

Apenas hay que cuidarlos, aunque el paciente deberá vigilar la costra y evitar rascarse o arrancársela, ya que en caso contrario puede quedar una ligera cicatriz que tardará más en desaparecer.