Biorevitalización sin agujas (Tratamiento corporal)

Un método novedoso e indoloro

Mediante la biorevitalización sin agujas se busca rejuvenecer la piel sin dolor; es decir, hacer que la piel del cuerpo recupere su semblanza juvenil, y mejore su apariencia de manera significativa, sin dañarla en modo alguno y evitando ningún tipo de intervención con inyecciones, como puede ocurrir con otros métodos. El vehículo para ello es el PRX - T33, un dispositivo médico que ha revolucionado el mercado desde su entrada: su innovación reside en su composición, que combina ácido tricloroacético o TCA (utilizado para los peelings) con agua oxigenada y ácido kójico, otorgando una cobertura antibacteriana muy competente; esta fórmula trabaja ágilmente en la dermis, activando un proceso regenerativo no invasivo que estimula a la dermis sin agredir a la epidermis.

¿Quién puede beneficiarse?

Este procedimiento es tolerado y está indicado para la gran mayoría de pacientes, dado que es indoloro y no causa ninguna distorsión en la vida de los mismos; así, el PRX – T33 solo está contraindicado para pacientes con circunstancias tales como alergia al ácido kójico, mujeres embarazadas o en fases de lactancia y personas con dermatitis activa, psoriasis o herpes activo.

¡Nuestro equipo estudiará minuciosamente cada caso para que el paciente se someta a este innovador procedimiento con todas las garantías pertinentes! Pero, en líneas generales, personas de ambos sexos y de cualquier edad pueden beneficiarse del tratamiento; especialmente, cuando hablamos de tratar la piel fotoenvejecida y afectada por flacidez, pues ayuda a redimensionar los tejidos, así como para combatir estrías y cicatrices atróficas depresivas de varicela y acné, melasma, cicatrices hipertróficas y queloides. De igual forma, también puede suponer un aliado inmejorable como base o potenciador de otros tratamientos habituales en medicina estética, pudiendo aplicarse de forma simultánea.


¿Cómo se aplica?

La biorevitalización sin agujas puede aplicarse en cualquier época del año (ya que no es fotosensibilizante, al contrario que el peeling) y es adecuada para todo tipo de pieles (incluso en los fototipos de piel más altos), si bien se aplica sobre pieles sanas, sin la interferencia de heridas y/o irritaciones. Así, el PRX – T33 es un tratamiento de aplicación tópica (es decir, aplicada directamente sobre la piel a modo de crema o ungüento) que estimula los fibroblastos y los factores de crecimiento sin causar inflamación, efecto frost (pelado) ni dañar la piel: las sesiones ocupan únicamente entre 15 y 30 minutos, dependiendo de la superficie que se trate, y los resultados son visibles rápidamente en todo el cuerpo: escote, brazos, abdomen, muslos, espalda…